martes, 18 de julio de 2017

Técnicas para el viaje astral

De entre todas las experiencias extracorporales, el viaje astral es, tal vez, la más sugerente y misteriosa. No obstante, dicho proceso posee cierta accesibilidad. O eso se deduce de las técnicas puestas a disposición de los aspirantes a «viajeros» que José Gregorio González desgrana en el siguiente reportaje.
Hasta donde sabemos, si usted goza de una salud relativamente buena, no tiene motivos para la preocupación. Si es demasiado impresionable o pasa por una etapa de nerviosismo o inestabilidad, es recomendable que deje la puesta en práctica de los ejercicios para una etapa más estable.
Los que han vivido la experiencia del viaje astral no describen otro riesgo que el de la inquietud-impresión-miedo, siempre pasajero, que se puede sentir la primera vez que uno se observa a sí mismo.
Esto es muy frecuente cuando la experiencia es espontánea, y la lógica nos dice que debería ser algo bastante menos importante en quienes buscan la proyección astral deliberadamente. Sin embargo, por mucho que lo sepamos y nos lo cuenten, vernos a nosotros mismos desde fuera de nuestro cuerpo es algo ante lo que sólo se reacciona realmente cuando ocurre. Así pues, téngalo en cuenta si usted es muy impresionable.
En cuanto a los que sean especialmente nerviosos o no pasen por su mejor momento psíquico, emocional, etc., el mayor riesgo se les puede presentar a través del fracaso en los experimentos y la decepción consiguiente, que puede conducir a perder interés en esta habilidad potencial. Es evidente que si no contamos con un mínimo razonable de serenidad y tranquilidad en nuestras vidas, no podremos centrarnos en nuestro objetivo, estaremos distraídos, incapaces de relajarnos o visualizar con meridiana claridad y calidad .