sábado, 11 de marzo de 2017

¿Señales misteriosas evidencian tecnología extraterrestre?

Unos misteriosos fenómenos cósmicos podrían ser evidencia de una tecnología extraterrestre de propulsión de naves interestelares.
Específicamente, estas ráfagas podrían ser fugas de transmisores de tamaño planetario que alimentan sondas interestelares en galaxias distantes.
"Los estallidos rápidos de radio son extremadamente brillantes debido a su corta duración y origen a grandes distancias, y no hemos identificado una posible fuente natural con ninguna confianza", ha indicado este jueves en un comunicado el teórico Avi Loeb del Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica (cfa). "Vale la pena contemplar y comprobar un origen artificial", opina.
Como su nombre indica, los estallidos rápidos de radio (FRB, por sus siglas en inglés) son destellos de emisión de radio de varios milisegundos. Descubiertos por primera vez en 2007, menos de dos docenas han sido detectados por gigantescos radiotelescopios como el Observatorio Parkes en Australia o el Observatorio Arecibo en Puerto Rico. Se infiere que provienen de galaxias distantes, a miles de millones de años luz de distancia.
Loeb y su coautor Manasvi Lingam (Universidad de Harvard) examinaron la factibilidad de crear un transmisor de radio lo suficientemente fuerte como para que fuera detectable a través de esas inmensas distancias. Encontraron que, si el transmisor estuviera alimentado por energía solar, la luz del sol que cae sobre un área de un planeta dos veces el tamaño de la Tierra sería suficiente para generar la energía necesaria.
Lingam y Loeb también consideraron si tal transmisor sería viable desde una perspectiva de ingeniería, o si las enormes energías involucradas fundirían cualquier estructura subyacente. Una vez más, encontraron que un dispositivo refrigerado por agua dos veces el tamaño de la Tierra podría soportar el calor.
Luego se preguntaron, ¿por qué construir ese instrumento en primer lugar? Argumentan que el uso más plausible de tal energía está impulsando velas ligeras interestelares. La cantidad de energía involucrada sería suficiente para empujar una carga útil de un millón de toneladas, o alrededor de 20 veces los buques de crucero más grandes de la Tierra.
"Eso es lo suficientemente grande como para llevar pasajeros a través de distancias interestelares o incluso intergalácticas", agrega Lingam.
Loeb admite que este trabajo es especulativo. Preguntado si realmente cree que cualquier ráfaga rápida de radio se debe a los extraterrestres, responde: "La ciencia no es una cuestión de creencia, es una cuestión de evidencia. Decidir lo que es probable antes de tiempo limita las posibilidades. Hay que dejar que los datos sean el juez".