sábado, 11 de marzo de 2017

La NASA quiere crear el lugar más frío del Universo

La NASA pretende crear el lugar más frío del Universo en la Estación Espacial Internacional (EEI). 
Con ese objetivo, el próximo mes de agosto la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de EE.UU. (NASA, por sus siglas en inglés) enviará a la plataforma orbital una caja del tamaño de una nevera llamada Cold Atom Laboratory (CAL).
El instrumento utilizará un láser para congelar átomos de gas a una mil millonésima de grado por encima del cero absoluto, más de 100 millones de veces más frío que las profundidades del espacio.
Estos experimentos, en los que participará el premio Nobel Eric Cornell, uno de los “padres” de los condensados Bose-Einstein (un raro estado de la materia), ayudarán a desarrollar tecnologías como sensores, ordenadores cuánticos y relojes atómicos, y podrán arrojar luz sobre la misteriosa y esquiva energía oscura.
El Cold Atom Laboratory (CAL) ha sido desarrollado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA en Pasadena, California. Dentro de esa caja, un láser, una cámara de vacío y un "cuchillo" electromagnético serán utilizados para anular la energía de las partículas de gas, ralentizándolas hasta que estén casi inmóviles.
Los átomos se enfriarán a temperaturas extremas dentro del CAL. Entonces podrán formar un estado distinto de la materia conocido como condensado de Bose-Einstein. En este estado, las reglas conocidas de la física retroceden y la física cuántica comienza a imponerse.
La materia empieza a comportarse de otra forma, menos como partículas y más como ondas. Las filas de átomos se moverán en concierto unas con otras como si estuvieran montando un tejido en movimiento. Estas misteriosas formas de onda nunca se han visto a temperaturas tan bajas como las que logrará CAL.
Será la primera vez que la NASA observe los condensados de Bose-Einstein en el espacio. En la Tierra, la fuerza de la gravedad hace que los átomos se asienten continuamente hacia el suelo, lo que significa que por lo general solo son observables durante fracciones de segundo.
Pero en la EEI, los átomos ultrafríos pueden mantener sus formas de onda durante más tiempo mientras están en caída libre. No es mucho, tan solo de cinco a diez segundos, pero el desarrollo futuro de las tecnologías podría permitir que duren cientos de segundos.