sábado, 11 de marzo de 2017

Después de 8 años, la NASA halla en la Luna dos naves perdidas

Una nueva técnica radar desarrollada por el Jet Propulsion Laboratory (JPL) de la NASA ha permitido localizar dos naves espaciales perdidas en la órbita lunar.
Encontrar una nave espacial abandonada y desechos espaciales en la órbita de la Tierra puede ser un desafío tecnológico. Detectar estos objetos en órbita alrededor de la Luna es aún más difícil.
Los telescopios ópticos no pueden buscar objetos pequeños ocultos en el resplandor brillante de la luna. Sin embargo, la nueva aplicación tecnológica de radar interplanetario lo hace posible y podría ayudar a los planificadores de futuras misiones lunares, ha recogido este viernes el portal Europa Press.Hemos sido capaces de detectar la Orbiter Lunar Reconnaissance Orbiter [LRO] de la NASA y la nave Chandrayaan-1 de la Organización India de Investigación Espacial en órbita lunar con un radar terrestre", dijo Marina Brozovic, científica radar del JPL.
"Hemos sido capaces de detectar la Orbiter Lunar Reconnaissance Orbiter [LRO] de la NASA y la nave Chandrayaan-1 de la Organización India de Investigación Espacial en órbita lunar con un radar terrestre", dijo en un comunicado Marina Brozovic, científica radar del JPL e investigadora principal del proyecto de prueba.
"Encontrar el LRO fue relativamente fácil, ya que estábamos trabajando con los navegadores de la misión y teníamos datos precisos de la órbita donde se encontraba. Dar con la india Chandrayaan-1 requirió un poco más de trabajo de detectives porque el último contacto con la nave espacial fue en agosto de 2009", sostuvo la científica de la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA, por sus siglas en inglés).
Además, la nave espacial Chandrayaan-1 es muy pequeña, un cubo de aproximadamente 1,5 metros por cada lado.
Aunque el radar interplanetario se ha utilizado para observar a pequeños asteroides a varios millones de millas de la Tierra, los investigadores no estaban seguros de que pudiera detectarse un objeto de este tamaño tan pequeño orbitando la luna, incluso con los radares más potentes del mundo. Chandrayaan-1 demostró ser el objetivo perfecto para demostrar la capacidad de esta técnica.