miércoles, 26 de octubre de 2016

SANTA FE:MALABRIGO APARECIERON NUEVOS“ CROP CIRCLES”

Otro “círculo de cereal” apareció este mes en la ciudad santafesina de Malabrigo. La primera noticia de una “huella ufológica” en ese pueblo rural recibió una explicación prosaica. Lo más probable es que los mismos bromistas, o competidores, hayan vuelto a la carga. Pero pocos parecen con ganas de pensar en las causas de la coincidencia histórica y geográfica. Algunos ufólogos prefieren especular sobre los sentidos ocultos del nuevo cerealograma. Y está bien: es el sustento de los “circle makers”
Entre nosotros el enigma revive por tercera vez en 2 años en Malabrigo, localidad de 10 mil habitantes conocida como Ciudad Jardín, ubicada en el departamento General Obligado, al NE de la provincia de Santa Fe, Argentina. Esta vez, vino con todo el cotillón: el ufólogo mexicano Yohanan Díaz, por ejemplo, ya ha presentado una entrevista a Andrea y Silvia Pérez Simondini bajo un título estremecedor: “CROP CIRCLES I ¿Fertilidad Universal? Aparece el 1er. símbolo del 2016 en Argentina” y aparecieron matemáticos visionarios que hallaron profecías codificadas, en este caso el anuncio de un eclipse total en los Estados Unidos en 2017. O “científicos autodidáctas” como Fernando Ortolá, que hace inquietantes consideraciones a partir de lo que la imagen sugiere.
Esta es la tercera ocasión que los medios informan sobre “huellas extrañas” en los campos de Malabrigo. La primera ocurrió el 2 de Mayo de 2014, cuando un vecino descubrió 62 huellas circulares de diversos tamaños, pero sobre todo pequeñas. Entonces Factor subrayó que está tan naturalizado en el saber popular el nexo entre alteraciones curiosas del terreno con “evidencias” de visitantes de otros mundos, que casi nadie cae en la cuenta que establecer ese vínculo supone un olímpico salto argumental al vacío, un razonamiento imprescindible para fundar mitos pero viciado de nulidad si nos jactamos de usar la lógica. Para colmo, la extrañeza de aquellas “huellas” dejaba mucho que desear. Para decirlo más claro aún, era una tontería que no sorprendía a nadie. No había motivos para incorporar en el canon de los misterios ufológicos unas marcas redondas en el suelo sin mucho más morbo que nuestras lagunas sobre aspectos peculiares de la geología del terreno.
Con este panorama a la vista, si algún ufólogo afirmaba que la ciudad de Malabrigo iba a instalarse en el calendario platillista local, difícilmente iba a ser tomado en serio. Pero no fue así. Y no lo fue porque todo es posible en la estrambótica ovnilogía argentina.
Meses más tarde, más precisamente el 7 de noviembre de 2015, en un campo lindero con el Club Juventud de esa localidad, apareció un sector de trigo aplastado very british. Ya no era un círculo sino una formación compleja, compuesta por un círculo externo de 50 metros, otro interno de 30 metros y un borde de 2 metros. El caso fue difundido por el diario online Malabrigo Noticias, dirigido por Luis Carlos Nardín, que informó las circunstancias con inusual sobriedad.
El pasado 9 de octubre apareció la tercera “marca extraña” en Malabrigo. Esta huella es más amiga de la tradición: sus líneas están claramente delineadas, las espigas de trigo fueron correctamente “peinadas” y no falta el detalle que devela un deseo difícil de disimular por parte de sus creadores: permanecer “en puerta”, prácticamente a orillas del camino. El cerealograma está a escasos metros de la ruta, como si los circle makers quisieran estar cerca del auto que los sacará del campo o como si el fenómeno “quisiera” convencernos de que alguien entró por ahí para confeccionarlo.