viernes, 4 de marzo de 2016

NASA construirá un avión de pasajeros supersónico más silencioso

La NASA fabricará una aeronave supersónica para el transporte de pasajeros que será lo más silenciosa y eficiente posible, informó la agencia aeroespacial.
El administrador de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de EE.UU. (NASA, por sus siglas en inglés), Charles Bolden, anunció el lunes que se ha adjudicado un contrato por valor de 20 millones de dólares a la compañía estadounidense Lockheed Martin para desarrollar un diseño preliminar de un avión que supere la velocidad del sonido.
El prototipo de avión es de los llamados “low-boom” o de explosión baja. A pesar de usar un motor de reacción, que tradicionalmente causa un gran estruendo, el ruido que produciría esta nueva aeronave supersónica sería mínimo.La NASA está trabajando duro para hacer los vuelos más ecológicos, más seguros y más silenciosos”, dijo Charles Bolden, el administrador de la NASA.
Limitar el nivel sónico de las aeronaves se ha convertido en los últimos años en uno de los principales retos de la investigación espacial.
De la misma manera, la reducción de la contaminación es otro de los requisitos que cumpliría el nuevo diseño, ya que optimizaría el consumo de combustible.
“La NASA está trabajando duro para hacer los vuelos más ecológicos, más seguros y más silenciosos”, dijo Bolden en el Aeropuerto Nacional Ronald Reagan, en Washington, la capital estadounidense.
El diseño y la construcción de la aeronave llevará varios años y la NASA calcula que las campañas de vuelo comiencen alrededor de 2020.
Los vuelos supersónicos comerciales se cancelaron cuando las aerolíneas Britis Airways y Air France dejaron de operar en 2003 el Concorde, un avión capaz de viajar a una velocidad máxima de 2180 kilómetros por hora (más de dos veces la velocidad del sonido).
La rentabilidad del mítico aparato, conocido como el “Pájaro Blanco” que cuenta con legiones de seguidores en todo el mundo, quedó en entredicho tras el accidente de un Concorde en París en 2000, que causó 113 muertos.