jueves, 31 de marzo de 2016

EL PLAN OCULTO DE LOS AMOS DEL MUNDO

Infinidad de señales a nuestro alrededor, cada vez menos sutiles, apuntan a que la Tierra tiene los días contados y nadie parece poder –o querer– evitarlo. De hecho, quienes deberían intentar revertir la situación, llevan tiempo pensando en el siguiente paso: minimizar los daños y buscar otra «Tierra» donde comenzar de nuevo, Marte tal vez. Obviamente, reservar billetes para ese viaje no estará al alcance del 99,9% de la población. Como siempre, sólo unos pocos, los elegidos, las élites que nos gobiernan desde las sombras, disfrutarán de ese último privilegio. Por Francisco González
Ocurrió pocos días antes de que la 20th Century Fox estrenara The Martian, el filme dirigido por Ridley Scott y protagonizado por Matt Damon. La NASA, que llevaba varios meses sin ofrecer novedades de interés, lanzó un comunicado a bombo y platillo confirmando por fin que hay agua líquida en la superficie de Marte. Dado el carácter extraordinario de la noticia –la presencia de agua es requisito indispensable para la vida–, los medios de comunicación de todo el mundo se hicieron eco de la misma. Hasta Google se sumó a la fiesta, celebrando con un explícito doodle el «descubrimiento» de agua en el Planeta Rojo. Así, lo primero que vieron quienes consultaron el motor de búsqueda más visitado del mundo el día 29 de septiembre de 2015, fue que la segunda «o» de Google, convertida en un simpático icono, simbolizaba a Marte sorbiendo un gran vaso de agua con una pajita. Con más de mil millones de usuarios, el gigante informático se sumaba al propósito de instalar en el inconsciente colectivo la idea de que Marte es perfectamente habitable    

INFORMACIÓN PRIVILEGIADA
Obviamente, el sensacional hallazgo hecho público por la NASA entraba dentro de lo pronosticable, pero más de uno se preguntó si era casualidad que tan crucial anuncio coincidiera con la espectacular campaña publicitaria previa al estreno de The Martian, una película cuyo argumento se centra en la lucha por la supervivencia de un astronauta abandonado a su suerte en el Planeta Rojo, cosmonauta que, contra pronóstico y gracias a su ingenio, logra salir adelante y, de paso, demostrar que por increíble que pueda parecernos, vivir en Marte es posible. ¿Acaso Hollywood y la NASA –sin olvidarnos de Google– quieren prepararnos para «lo que viene»? ¿Hay alguien conspirando para que asumamos con naturalidad que Marte será una especie de Tierra 2?
Aunque no es la primera vez que la NASA presta su colaboración a la industria cinematográfica de EE UU, en el caso de The Martian dicha ayuda fue más lejos que nunca.
Como advertía el semanario Newsweek, la agencia espacial norteamericana participó en la escritura del guión, la fotografía principal e incluso en el marketing del filme. Es más, cuando un periodista de Yahoo Movies pidió a Ridley Scott su opinión sobre el anuncio que acababa de hacer la NASA –en relación con el hallazgo de agua en Marte–, al director británico se le escapó un «lo sé desde hace meses», respuesta que varias webs conspirativas interpretaron como la confirmación de que Scott no sólo había recibido información privilegiada, sino que era el transmisor obediente de los mensajes que oscuras agencias gubernamentales –en connivencia con la industria del cine– pretenden «filtrar» a las masas.
Quizá muchos piensen que estamos ante simples elucubraciones, pero mentes mucho menos «hiperactivas» que las que sostienen estas webs ya han hecho notar la llamativa proliferación en los últimos años de filmes con argumentos pre y post apocalípticos. Además, no olvidemos que el cine no es sólo un medio de entretenimiento popular, sino un poderoso vehículo ideológico al servicio de la industria, la política o el «mejor postor», con el riesgo de que los intereses de este último sean contrarios a los de la inmensa mayoría de la población.