lunes, 21 de marzo de 2016

El hombre que investiga ovnis en Argentina

Rubén Lianza llevaba siete años retirado de la Fuerza Aérea argentina cuando fue llamado –o "reconvocado", como él lo cuenta– para una misión especial.
Por su experiencia como investigador de objetos voladores identificados y no identificados, le pidieron que asumiera el control de la Comisión de Estudio de Fenómenos Aeroespaciales de Argentina (CEFAE).
La agencia llevaba abierta desde 2011, pero sus predecesores se habían retirado del cargo y necesitaban que alguien se hiciera cargo.
"He sido investigador de ovni durante 40 años", le escribe a BBC Mundo. "Además soy piloto militar, astrónomo aficionado y domino programas de seguimiento satelital y astronómico".
Lianza aclara que más que ser especialista de ovni, se ha especializado en identificar objetos (OVI).
"Recordemos que los OVI dominan el 98% de los casos que en un principio se cree son ovni; por lo que se debería considerar que para ser un buen ufólogo –por las siglas en inglés para ovnihay que ser un muy buen ifólogo".
Y antes de dar pie a especulaciones, este experto de objetos en el aire aclara que el otro 2% no es garantía de que se trate de un fenómeno extraño o extraterrestre.
"Un caso puede no haberse resuelto por varias razones: datos insuficientes, alterados, pruebas no explotables, contradicciones entre los testimonios, manipulación de datos del testigo para hacer más creíble su hipótesis extraterrestre, e incluso por falta de 'expertise' del mismo investigador como para llegar a una conclusión científicamente válida".
A la luz pública
Uno de los cambios que introdujo cuando asumió su nueva misión fue hacer público los informes que le tocó investigar.
Así, por primera vez desde que se creara la comisión, todo aquel que sienta curiosidad sobre lo que se estudia en esta agencia, lo puede encontrar en su de internet.
En el informe se pueden ver todos los casos que recibió la agencia en el último año.
"Algunos dieron más trabajo que otros, pero finalmente pudimos resolver todos menos uno que no se terminó de analizar por falta de evidencia fotográfica o prueba material", explica.
Se trata del caso Martín Muñiz, en el que la única información que recibieron fue de una "luz de forma circular de unos 50 cm de diámetro, color rojo, con bordes bien definidos y giros abruptos, que 'cruzó la calle' y 'parecía estar en la pared".
El problema al que se enfrentó el investigador fue que el testigo no tenía video o imágenes que pudieran ayudar a llegar a una conclusión.
No obstante, según el experto, lo más seguro es que se tratara de un puntero láser proyectado desde una distancia "superior a los 100 m".
Lianza también cuenta que ha tenido casos claros en los que las personas han intentado engañar a la comisión.
Engaños
Como el caso en el que le enviaron una fotografía con un objeto redondo en el aire "compatible con una pelota de reducidas dimensiones y lanzada al aire a poca distancia de la cámara".
El testigo contó que todo sucedió cuando se dirigía a la playa con sus hijos. Afirmó que sólo llevaban bicicletas y "espontáneamente agregó que 'no llevaban ninguna pelota con ellos'".
Lianza cuenta que a veces se producen casos reales, en el que el sujeto honestamente ve un objeto que ni puede reconocer y le agrega un nivel de extrañeza al caso.
"Será que los hombres quieren sobresalir como testigos de algo único", comenta.
Tras estudiar los diez casos que le llegaron en el primer año que estuvo a cargo de la CEFAE, Lianza concluye que si bien todos los casos analizados son causas de origen conocido, estos no dejan de ser relevantes.
"Constituyen testimonios muy valiosos desde el punto de vista de la investigación ovni, especialmente en la corroboración de la existencia de un abrumador porcentaje de OVI que resultan de interpretaciones honestas pero erróneas, en las que se han confundido objetos ordinarios con extraordinarios", se lee en el informe.
La CEFAE se dedica a investigar sucesos reportados por los pilotos militares, pero también acepta inquietudes de ciudadanos comunes.