jueves, 4 de febrero de 2016

Ovnis: Argentina, entre los casos desclasificados por la CIA


Un caso ocurrido en Bahía Blanca el 21 de mayo de 1962, está entre los cinco Top 5 CIA Documents que develó la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) con motivo del relanzamiento de la serie X-Files, confirmó a AIM la directora de la Comisión de Estudios del Fenómeno Ovni de la República Argentina (Cefora), Andrea Pérez Simondini. Recordó que “el acceso a la información es una herramienta fundamental para el ciudadano”, y afirmó que desde hace tiempo, “Cefora pugna para que se sancione la Ley de Acceso a la Información Pública. La verdad debe estar al alcance todos”.
Simondini explicó que se trata de un caso ocurrido en Bahía Blanca el 21 de mayo de 1962, reportado a la CIA por la agencia de noticias AFP Lima Spanish Latin America 1525 GNT, el 24 de mayo de ese mismo año. “Los habitantes de Estados Unidos cuentan con la Freedom Of Infiormation Act (Foia, por sus siglas en inglés) organismo que les permite peticionar la desclasificación de archivos”, dijo la estudiosa, pero recordó que Argentina todavía no tiene sancionada Ley de Acceso a la Información Pública. “Solo contamos con el decreto 1172/03 que, como herramienta, no dio resultado. Ahora, tuvimos que confirmar con la CIA un caso argentino”.
La ufóloga explicó que “durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, mencionando este decreto, solicitamos a los múltiples ministros a cargo de Defensa y Seguridad, respectivamente, el primero tiene bajo su órbita a la Marina, la Fuerza Aérea, el Ejército, y el segundo, a Prefectura y Gendarmería, la puesta en conocimiento de esos expedientes, pero el resultado de las gestiones fue negativo”.
Pérez Simondini aclaró que “hoy estamos ante una nueva instancia que nos esperanza para lograr este objetivo, para decir que a la información la conseguimos de manos de nuestros propios organismos”.
Argentina, entre los casos de la CIA
La directora de Cefora se refirió al caso que develó la CIA con motivo del relanzamiento de la serie X-Files: “nuestro amigo y colega Marco Barraza nos puso al tanto del tema, ya que los protagonistas Mulder y Scully, fueron parte de un twitter lanzado por esa Agencia, que puso a disposición de ellos cinco casos para cada uno”.
En rigor, lo que sucedió es que el 21 de enero pasado, la CIA lanzó un paquete de 243 carpetas en PDF, “donde el investigador asesor de Cefora descubrió el caso argentino”.
En detalle
Se trata de un hecho sucedido el 21 de mayo de 1962 en Bahía Blanca, reportado a la CIA por la agencia de noticias AFP Lima Spanish Latin America, el 24 de mayo de 1962. Se refiere a la observación de un objeto volador (ovni) suspendido sobre la ciudad de Bahía Blanca, que desapareció a gran velocidad y causó gran conmoción en la población. Un fotógrafo local pudo tomar dos fotos del objeto luminoso de forma oval.
Además, el Observatorio Astronómico de Córdoba se acopló a reunir datos del fenómeno, ya que fue observado también en otras regiones de Argentina, pero no tan claramente como en Bahía Blanca.
El Observatorio entrevistó a testigos buscando información para cotejar si lo que se observó fueron meteoritos, partes de un satélite, o alguna otra cuestión. “La CIA informó también que al fenómeno lo registró el diario Nueva Provincia de Bahía Blanca, y mencionó que el reportero caminó por la calle para registrar el objeto, viéndolo cuando dejaba la ciudad con rumbo al Canal Maldonado, para luego parar y cambiar de rumbo”.
La titular de Cefora reveló que durante 1962, en el territorio argentino se denunciaron todo tipo de avistajes de ovnis.“Ante este gran cúmulo de hechos, los estudiosos del fenómeno denominaron a este ciclo como la Oleada Argentina del ’62”.
Qué dijo la prensa
El caso de Bahía Blanca que publicó la prensa y que expuso ahora la CIA, develó que “un ovni fue avistado por muchos ciudadanos sobrevolando Bahía Blanca, alrededor de las 19:30 del lunes 21 de mayo de 1962. Uno de ellos Emilio Suarez, dueño de una farmacia en calle Chiclana 450 y el señor Guerrero, propietario de un hotel en la misma arteria, observaron este extraño fenómeno durante más de 20 minutos”.
Los ciudadanos contaron que “era una luz blanca del tamaño dos o tres veces la de un farol a gas de mercurio, como las que se usan en nuestras calles. El diámetro del objeto creció, por lo que daba la sensación que estaba bajando o acercándose. En un determinado momento se detuvo y cambió de dirección tomando rumbo al Sur. Antes venía del Oeste-Noroeste. Por fin, descendió hasta perderse entre los edificios”. Varios testigos corroboraron estas declaraciones, entre ellos las empleadas de la farmacia y los vecinos del lugar.
También, quien entonces era el comandante de la Base Naval Puerto Belgrano, el contraalmirante Eladio Vázquez, declaró que mientras estaba con el capitán de Navío Aldo Molinari, segundo comandante del área naval, observó muy claramente un extraño objeto luminoso que se desplazaba sobre Bahía Blanca. El oficial se encontraba esperando en la Base Aeronaval Comandante Espora a una comisión militar norteamericana que debía arribar a este aeropuerto.
Los llamados
Además, el diario La Nueva Provincia recibió una importante cantidad de llamados informando sobre el acontecimiento. Miguel Thomé, un reportero gráfico de 23 años que trabajaba en el periódico, alcanzó a tomar un par de fotos del objeto que fueron publicadas en primera plana de la edición del día siguiente a la observación. Mientras caminaba por la calle Chiclana, decenas de vecinos se agruparon en las calles para observar “una luz dos veces más grande que la luna llena”, que se movía sobre la ciudad. Cuando Thomé se acercó a uno de los grupos, alguien expresó: “..¡ahí vienen a fotografiar al platillo volante!”.
Qué dijo el fotógrafo
El reportero gráfico relató: “…me quedé conversando unos segundos con los demás y luego subí al jeep del diario, con el objeto de buscar un lugar de buena visibilidad. Al llegar a la calle Don Bosco, estacioné el coche dejándolo en dirección inversa a la que traía, con el motor en marcha y las luces encendidas: fue algo instintivo porque veía al objeto acercarse hacia ese lugar. Apoyé nerviosamente la cámara en el guardabarros, regulé la exposición y velocidad del diafragma, y oprimí el obturador. A medida que el objeto se iba acercando obtuve la segunda toma. Por un momento la aparición se hizo mucho más grande, como de 50 cm. de diámetro. El ovni quedó entonces fijo en un lugar, pero un momento después giró bruscamente hacia el Sur y desapareció. Cuando reaccioné subí al jeep y me dirigí al diario, entré a la redacción gritando: ‘¡He sacado (fotos) al ovni!’”.
Con un grupo de colegas fue a revelar las fotos obtenidas. “Felizmente, dos exposiciones salieron bastantes claras. Después las amplié y en medio de la alegría general, las entregué al secretario de Redacción”.
Qué usó
La cámara fotográfica que utilizó Thomé, era una Rolleyflex, modelo 2,85, con una lente de 75 mm, cargada con película importada alemana Adox. En realidad hubo tres fotografías pero la primera de ellas no se imprimió, ya que las dos siguientes resultaron de buena calidad. En una de ellas se destaca un objeto brillante de forma lenticular, con bordes definidos y en la segunda al mismo objeto se le agrega una estela luminosa.