jueves, 4 de febrero de 2016

ARGENTINA: Cristina buscando OVNIS la respuesta de la Fuerza Aérea Argentina


A raíz de la nota publicada sobre la creación de una comisión para el estudio de fenómenos aeroespaciales durante el último mandato de Cristina Kirchner, una fuente de la FAA me aclaró que no se ha ejecutado ningún gasto "extra" para su funcionamiento, ya que se utilizó la "capacidad existente", es decir, el personal ya establecido del organismo. Sin embargo, el portal www.periodismoypunto.com.ar fue al archivo y descubrió que en una nota de 2011, en una revista digital, el primer encargado del proyecto - Mariano Mohaupt - aseguraba que tenían disponibles recursos económicos para realizar la investigación con profesionales calificados. ¿Qué sucedió entonces?.
Aunque se aclaró desde un principio que se trataba de explicar fenómenos naturales que a simple vista podían parecer confusos, alejando así la posibilidad de búsqueda extraterrestre, la asesoría de ufólogos para el desarrollo de la comisión contradijo totalmente esta postura.
Dinero de todos, perdido en el espacio. La controversia sobre cómo se gastan los fondos públicos está hoy más fuerte que nunca en el centro de debate de la sociedad y los medios. Según publicó el Diario Hoy de La Plata, dato para recordar, la gestión de Cristina creó la carrera de Ingeniería Aeroespacial en la Universidad de San Martín (UNSM), destinándose más de 200$ millones para financiarla, lo que terminó siendo una caja política y negocios para funcionarios. La UNSM no contaba con los antecedentes ni la estructura necesaria para dictar esta carrera.
En Argentina, la relación política - OVNIS nos resulta disímil, ridícula y lejana. Sin embargo, en Estados Unidos es frecuente que los presidentes hagan referencia al tema. La estrategia de campaña de la actual candidata a presidente Hillary Clinton incluyó la promesa de revelar la "verdad" sobre el fenómeno OVNI si llega a ocupar la Casa Blanca.
Claro que, por nuestros pagos, las prioridades son diferentes. Una de ellas es saber qué se hace con los recursos del Estado y con presupuestos "astronómicos", vale el término en esta nota, con pésimos o nulos resultados.

CEFAE: Los diez casos de OVNI's que investigó Cristina

En 4 años que funcionó la Comisión para el Estudio de Fenómenos Aeroespaciales (CEFAE), anunciada con bombos y platillos por la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner, poco se supo sobre su funcionamiento y financiación. En diciembre de 2015 presentaron un informe de 10 casos de avistamientos en un PDF de 12 páginas.

En 2011 el Gobierno de Cristina Kirchner creó una Comisión para el Estudio de Fenómenos Aeroespaciales (CEFAE), que depende de la Fuerza Aérea. Luego de más de 4 años sin datos oficiales, se desconoce casi todo acerca del proyecto, sobre todo el gasto que generó y la comisión practicamente no funciona. 
 
A mediados de 2011 se formó un grupo de investigadores representando al Estado Nacional para abordar científicamente el fenómeno OVNI. Por primera vez y a nivel oficial se hablaba de una necesidad de estudiar los crecientes avistamientos de objetos voladores no identificados sobre el cielo nacional, lo que representaba una curiosa noticia al menos, teniendo en cuenta nuestra historia reducida en este campo. El anuncio, realizado con bombos y platillos, prometía que la comisión iba a estar integrada por técnicos del Servicio Meteorológico Nacional, ingenieros, pilotos, técnicos en radar, expertos informáticos y geólogos. Un ejército de especialistas del que luego nada se supo.
 
El primero en dirigir la CEFAE fue el Capitán Mariano Mohaupt, un hombre de diálogo cortante y cerrado, duró poco en su cargo. Lo reemplazó el comodoro Guillermo Aloi y luego un oficial retirado de la FAA, Rubén Lianza. Lo cierto es que ante las escasas notas periodísticas brindadas por los integrantes de aquella extraña comisión, los interrogantes aumentaron entre los aficionados e interesados del fenómeno: ¿qué era lo que hacían, por qué no presentaban ningún documento analizando fotos, testimonios o videos?. ¿Qué buscaban y con qué presupuesto?. 
 
Finalmente, en Diciembre de 2015 se publicó el primer informe de la CEFAE, después de 54 meses de misterio y de no presentar la mínima evidencia de trabajo o actividad. El escueto documento PDF de 12 páginas, sin firmas de nadie, ofrece el resultado final: 10 casos estudiados en más de 4 años, observados desde Noviembre de 2014 a Noviembre de 2015. No explica qué hicieron todos los años anteriores. El informe casualmente sale a la luz al finalizar el ciclo K. Para ejemplificar, el Proyecto Libro Azul en USA abordó desde 1947 a 1969, fecha en que concluyó el proyecto, 12.618 casos.
La comisión
 
La Comisión de Estudio de Fenómenos Aeroespaciales fue creada mediante la Resolución N° 414/2011 del Jefe de Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina con la finalidad de organizar, coordinar y ejecutar en forma metódica la investigación de las posibles causas de los avistamientos de objetos no identificados dentro del Aeroespacio de Jurisdicción Nacional, que hayan sido específicamente denunciadas, publicando los resultados de aquellos casos sobre los que se haya llegado a una conclusión certera y precisa.
 
La conforman personal de planta permanente de la Fuerza Aérea Argentina y especialistas de probada experiencia en diferentes áreas de investigación que brindan un invalorable aporte en el análisis de cada caso desde diferentes perspectivas.
 
A efectos de poder llegar a conclusiones certeras y precisas, es fundamental para la investigación contar con información veraz que describa con la mayor certeza al fenómeno observado. La comisión tiene una oficina en Retiro, donde atiende a los ciudadanos que quieran presentar su caso.
 
Los casos
 
En el informe publicado en diciembre se da cuenta de los 10 casos mencionados, detallados con fotos explicativas y capturas de pantalla de un programa de astronomía. 
 
En la mayor parte de los casos la explicación tiene que ver con objetos en el cielo ya reconocidos, como estrellas, planetas o la propia luna; aeronaves fotografiadas a la distancia; pájaros y hasta una pelota lanzada al aire.