martes, 5 de enero de 2016

El fantasma de una nena juega entre las tumbas


El misterio de la niña hace que los vecinos no recorran las veredas de la calle Aguilar en Lanús Este. Allí es muy común oír hablar de ciertos espíritus que rondan el cementerio municipal de la localidad del sur del Gran Buenos Aires.
Roberto Leiva

Se dice que los vecinos sienten temor y cruzan a la vereda de enfrente al pasar por la calle Aguilar al 3300 de Lanús Este, y que las mujeres mayores se hacen la señal de la cruz y comentan que allí suceden cosas extrañas. 
Pero en realidad no hay demasiados datos, solo versiones de aparecidos. La más frecuente cita tiene que ver con la presunta imagen de una niña de unos 13 años que se pasea entre las lápidas de esa necrópolis. Otras historias más remotas en el tiempo se refieren a un hombre anciano que ingresaba al atardecer y se perdía entre las calles arboladas del cementerio, y en años anteriores hubo un relato aún más inquietante sobre una mujer alta y delgada, cuyo cuerpo parecía transparentarse al caminar por ese espacio destinado a las personas fallecidas.
Lo cierto es que ese predio de aproximadamente doce manzanas, que cuenta con un crematorio y una capilla cristiana, además de parcelas individuales con nichos, sepulturas y bóvedas, tanto a nivel del piso como en los subsuelos, se ha convertido en una especie de círculo intrigante y misterioso que a todos les despierta curiosidad y, por qué no, un gran temor.
Entre los testimonios más reveladores se halla la experiencia que atravesó uno de los cuidadores del cementerio, quien al parecer se topó varias veces con la imagen de la niña que deambula por el lugar y corretea entre la tumbas. Según indicaron las fuentes consultadas, el trabajador habría dado a conocer esa novedad en la administración de ese organismo municipal, pero de allí en más nada se pudo saber al respecto.
Al menos existe la versión de que el hombre pertenece a la cuadrilla de empleados de maestranza, aunque nadie pudo precisar de quien se trata y, de acuerdo a los comentarios que se oyeron, no estaría dispuesto a revelar mayores datos del asunto. Como era de esperar, el caso fue tomado como una idea fantástica y poco creíble para el común de las personas que cumplen tareas en el lugar.
Un relato de carácter sobrenatural no siempre tiene la recepción esperada por la persona que lo emite y, en ciertos pasajes incomprobables, se diluye como el agua y todo termina en el olvido. Sin embargo los vecinos dan fe de que el misterioso suceso se ha replicado dentro y fuera del antiguo campo santo de Lanús.
Es curioso y a la vez muy extraño que varias personas hayan coincidido en la misma imagen. Así lo entienden aquellos que narran esta historia de la niña fantasma. En general, su imagen aparecería a la hora de cierre de la puerta principal y entre los testigos, además de un empleado, figurarían distintas anécdotas similares de quienes van a visitar a sus familiares ya desaparecidos.
Se trataría del fantasma de una nena de aproximadamente 13 años, vestida con un short de color verde y una remera rosa. La mayoría describe un rostro pálido y delgado que permanece casi oculto entre una abundante cabellera rubia. A grandes rasgos, esa sería la imagen del supuesto fantasma y a partir de allí surgieron las especulaciones y las opiniones encontradas: quienes creen en la posibilidad de que pueda tratarse de un espectro sostienen que la niña es la proyección de una persona sepultada en ese lugar; los que se remontan a otras épocas y elaboran leyendas que tienen en común las invocaciones y los maleficios del pasado, y los que desacreditan toda probabilidad de un fenómeno paranormal resumen el caso en una simple travesura de una niña a la que le encanta jugar por las tardes entre las tumbas del cementerio.
Es bastante común que alguien se refiera a estos casos como la expresión de un espíritu de alguien que descansa en ese lugar. Quienes creen en la posibilidad de que pueda tratarse de un espectro sostienen que la niña es la proyección de una persona sepultada en ese lugar; los que se remontan a otras épocas elaboran leyendas que tienen en común las invocaciones y los maleficios del pasado. yendas similares, pero la aparición de esta niña habría sido corroborada por un número importante de testimonios.
En cuanto a las versiones de supuestas invocaciones y maleficios, se dice que eso se debe a la intervención de una vidente que, al visitar el sector donde se produciría el fenómeno, deslizó que pudo tratarse de una brujería. Por lo demás, la gente cree que es bastante improbable que una niña pueda elegir ese lugar para ir a jugar y, lo más raro aún, que siempre esté sola y nadie la conozca. Muchos coinciden en que esa nena no existe y que jamás fue vista en el barrio.