lunes, 25 de enero de 2016

Confirman existencia de agua helada en la superficie de un cometa


El hallazgo, publicado en Nature, resuelve un misterio de larga data sobre hielo de agua en los cometas. Los científicos ya sabían que la coma, la nube expansiva de gas que rodea el núcleo del cometa, está dominada por las moléculas de agua. También sabían que el hielo de agua es uno de los principales componentes del núcleo. Pero hasta ahora, los rastros de hielo de agua sobre la superficie del cometa habían sido difíciles de detectar.Parecía que había una rotura, o algo cayó sobre la superficie del cometa, y una gran nueva área interna que tenía hielo de agua quedó expuesta”, indicó Murthy Gudipati, autor del estudio.
“Inicialmente, no encontrar hielo fue una sorpresa, y encontrarlo ahora también lo ha sido”, dijo Murthy Gudipati, un científico planetario del laboratorio de Propulsión a Chorro en La Cañada Flintridge, California (EE.UU.) y autor del estudio. “Es emocionante porque ahora estamos empezando a comprender las dinámicas de las capas superiores del cometa y cómo evolucionaron”.
La superficie del cometa 67P, como la mayoría de los cometas, está cubierta principalmente por materiales orgánicos oscuros que aparecen casi negros. Esto se debe a que los cometas vuelan hacia el sol, y están expuestos a temperaturas cálidas que causan que las sustancias volátiles como el hielo de agua en su superficie se sublimen: mudan directamente de sólido a gas.
La superficie del cometa se vuelve cada vez más orgánica
Lo que queda sobre la corteza son lo que se conoce como materiales refractarios. Estos incluyen silicatos similares a las rocas, la arena y la suciedad en la Tierra y los materiales carbonosos. Debido a que estos materiales no se subliman, la superficie del cometa se vuelve cada vez más orgánica y rica en silicatos con el tiempo, dijo Michael Combi, que estudia los cometas de la Universidad de Michigan (EE.UU.) y es coautor del artículo.
El hielo de agua en la superficie del cometa 67P Churyumov-Gerasimenko fue descubierto en dos lugares de varios metros de ancho en una región conocida como Imhotep, en la parte inferior del lóbulo principal de la cometa. Se encontró con el instrumento infrarrojo VIRTIS, que exploró el área en busca de señales de espectros de hielo de agua poco después de que la nave Rosetta se encontrase con 67P en el otoño de 2014.
En ambos casos apareció el hielo en las paredes de los acantilados y las pendientes de escombros, y apareció como manchas notablemente brillantes en luz visible.
“Parecía que había una rotura, o algo cayó sobre la superficie del cometa, y una gran nueva área interna que tenía hielo de agua quedó expuesta”, indicó Gudipati. “Aunque sabíamos que el núcleo tenía hielo de agua, esta fue nuestra primera detección directa del hielo interior”.