martes, 3 de noviembre de 2015

Descubren un universo paralelo detrás del mapa de las galaxias


Un astrónomo vislumbra los contornos de un universo paralelo al nuestro en el claroscuro de un mapa que rastrea todas las microondas que llegan hacia la Tierra desde la periferia del espacio visible. Los dos mundos, conforme a su conjetura, se rozan y son completamente diferentes.
El doctor Ranga-Ram Chary, que trabaja en el Instituto de Tecnología de California examinó los datos sobre las fuentes de microondas espaciales recobrados por el telescopio orbital Planck de la Agencia Espacial Europea.El universo visible puede ser una mera región dentro de una superregión que se infla eternamente", afirmó el doctor Ranga-Ram Chary.
Al excluir las ondas electromagnéticas provenientes de las galaxias, los cuásares y las nubes de gas conocidos, el astrofísico se centró en estudiar el brillo que se suele atribuir a los primeros instantes posteriores al Big Bang.
Según explicó Chary, en el mapa del fondo espacial se aprecian varias zonas desde donde las microondas llegan con un brillo mucho más intenso de lo que se podría esperar. Unas manchas lúcidas y otras oscuras le hacen pensar al investigador que a un lado de este mundo de las galaxias que habitamos hay una realidad comparable con él en tamaño y energía. Ello se asemeja a dos burbujas que se rozan o colisionan entre sí, dice la revista New Scientist.
Los 'universos burbujas' podrían ser parte del 'multiverso', cuyo concepto se acuñó en las teorías cosmológicas de hace más de un siglo. Ambos se chocan entre sí desde que se produjo el Big Bang, lo cual habría dejado una huella en la superficie externa de cada uno.
Las señales que ha discernido Chary en lo que antes fue considerado por los científicos ruido electromagnético le sugieren que el universo alterno puede ser muy diferente del nuestro. En particular, puede tener una proporción de partículas subatómicas llamadas bariones y fotones aproximadamente diez veces mayor de la que vemos en nuestro mundo de las galaxias. Esto significaría que la física en aquel universo colindante puede ser completamente diferente de la que aprendemos en los colegios.
En su artículo, el astrofísico de Pasadena admite que el universo visible puede ser una mera región "dentro de una superregión que se infla eternamente". Y también que muchas otras regiones "más allá de nuestro universo observable existirían de tal manera que cada región sería gobernada por un conjunto diferente de parámetros físicos".
Las conclusiones de Chary han estimulado ya a otros astrónomos que creen que va por buen camino. No obstante hace falta realizar mucho trabajo adicional para demostrar que las 'señales' percibidas por él son una realidad.