viernes, 9 de octubre de 2015

¿Como va a protege la NASA a sus astronautas de la radiacion en Marte?

La agencia especial estadounidense ya ha empezado a trabajar en la tecnología para permitir un viaje real al planeta rojo en la década de 2030

El cineasta Ridley Scott regresa al espacio con «Marte», donde Matt Damon encarna a un botánico e ingeniero mecánico que viaja a Marte. Lo hace en una expedición de la NASA forzada a despegar de allí precipitadamente cuando es sorprendida por una devastadora tormenta de arena. Watney desaparece en medio del caos y se convierte en un náufrago que recurrirá a su ingenio y a sus conocimientos científicos para seguir adelante en un entorno hostil e inerte que se convertirá en su hogar durante centenares de días. Además, «Marte» da cuenta de los peligros de radiación espacial para los astronautas en su viaje de ida y vuelta.
En la vida fuera de las pantallas y frente a este peligro, la NASA ya ha empezado a trabajar en la tecnología para permitir un viaje real a Marte en la década de 2030. En la película, el hábitat de los astronautas en Marte les protege de la radiación, y de hecho, el blindaje contra la radiación será una tecnología crucial para el viaje. A partir de una mejor protección a las contramedidas biomédicas avanzadas, la agencia espacial estadounidense estudia cómo proteger a los astronautas de este problema.
«El entorno de radiación espacial será una consideración crítica para todo en la vida cotidiana de los astronautas, tanto en los trayectos entre la Tierra y Marte como en la superficie», dice Ruthan Lewis, arquitecto e ingeniero del Centro Goddard de vuelos tripulados al espacio de la NASA, en Greenbelt, Maryland.
Desde su página web, la NASA informa acerca de las fuentes de radiación, que provienen del sol, que publica periódicamente un flujo constante de partículas solares, así como explosiones más grandes que se producen ocasionalmente como consecuencia de erupciones solares y eyecciones de masa coronal.
«En última instancia, la solución a la radiación tendrá que ser una combinación de cosas», afirma Jonathan Pellish, un ingeniero espacial de Goddard. «Puede ser la tecnología que ya tenemos, como materiales ricos en hidrógeno, pero serán necesariamente conceptos de vanguardia que ni siquiera hemos pensado todavía.