jueves, 10 de septiembre de 2015

El telescopio Chandra observa un 'radio fénix'


Astrónomos han encontrado pruebas de una nube de electrones desvanecida "volviendo a la vida", al igual que el ave fénix mítico, después del choque de dos cúmulos de galaxias.
El telescopio Chandra observa un 'radio fénix'

Este fénix de radio, llamado así porque los electrones de alta energía irradian principalmente en las frecuencias de radio, se encuentra en Abell 1033. El sistema está a alrededor de 1.600 millones de años luz de la Tierra.
El telescopio Chandra observa un 'radio fénix'

Al combinar los datos del observatorio de rayos X Chandra de la NASA, el Westerbork Synthesis Radio Telescope en los Países Bajos, el Karl Jansky Very Large Array, y el Sloan Digital Sky Survey (SDSS), los astrónomos fueron capaces de recrear la narrativa científica detrás de esta historia cósmica intrigante.
El telescopio Chandra observa un 'radio fénix'

Los cúmulos de galaxias son las estructuras más grandes del Universo que se mantienen unidas por la gravedad. Se componen de cientos o incluso miles de galaxias individuales, materia oscura invisible, y enormes reservas de gas caliente que brillan en luz de rayos X. La comprensión de cómo crecen las agrupaciones es fundamental para el seguimiento de cómo el Universo mismo evoluciona con el tiempo.
El telescopio Chandra observa un 'radio fénix'

Los astrónomos creen que el agujero negro supermasivo, cerca del centro de Abell 1033, entró en erupción en el pasado. Corrientes de electrones de alta energía llenaron una región de cientos de miles de años luz de diámetro lo que produjo una nube de emisión de radio brillante. Esta nube se desvaneció durante un período de millones de años a medida que los electrones perdieron energía y la nube se expandía.
El telescopio Chandra observa un 'radio fénix'

El fénix de radio surgió cuando otro grupo de galaxias se estrelló contra la agrupación original, enviando ondas de choque a través del sistema. Estas ondas de choque, similares a explosiones sónicas producidas por chorros supersónicos, pasan a través de la nube de electrones en estado latente. Las ondas de choque comprimen la nube y re-energizan los electrones, lo que causó que la nube brillase una vez más en las frecuencias de radio.
   Un retrato de esta ave fénix de radio ha sido capturado en esta imagen de múltiples longitudes de onda de Abell 1033.
El telescopio Chandra observa un 'radio fénix'

Los astrónomos piensan que están viendo el fénix de radio poco después de haber renacido, ya que estas fuentes se desvanecen muy rápidamente cuando se encuentran cerca del centro del cúmulo, ya que éste se encuentra en Abell 1033. Debido a la densidad intensa, la presión y los campos magnéticos están cerca el centro de Abell 1033; un ave fénix de radio se espera que sólo dure unas pocas decenas de millones de años.
Un artículo que describe estos resultados fue publicado en una edición reciente de la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society.