miércoles, 19 de agosto de 2015

Un dron les cayó del cielo


FOTO DE ARCHIVO
Dos mujeres, en la esquina de Lima y Garay, esperaban un taxi cuando un dron les cayó encima provocándoles lesiones. El aparato pesaba unos diez kilos. La Metropolitana detuvo a un joven que se cree que lo controlaba. La reglamentación vigente.
El sábado pasado, dos mujeres, de 40 y 48 años, esperaban un taxi a las tres de la tarde en la intersección de las calles Lima y Garay, en el barrio porteño de Constitución. Pero un objeto volador luego identificado, bastante grande, se desplomó sobre ellas: se trataba de un dron hexacóptero (seis hélices) que falló y cayó sobre las desafortunadas transeúntes. Según confirmaron desde el SAME, las mujeres debieron ser internadas tras sufrir serios politraumatismos en la cabeza, en tanto que el propietario del artefacto fue demorado por la policía durante horas y está sujeto a una investigación judicial por lesiones.
Por el fuerte impacto, las víctimas quedaron tumbadas en el piso a metros de los restos de la máquina y fueron fotografiadas por los testigos en tanto que debieron ser asistidas de urgencia y trasladadas al Hospital Argerich. La Policía Metropolitana demoró por unas horas a un joven de 20 años que estaba en el lugar, de quien la Metropolitana sospecha que es el dueño del artefacto. Los drones se utilizan habitualmente para realizar filmaciones en altura.
Según contó a Página/12 el asesor en Seguridad de la Legislatura porteña, Andrés Pérez Esquivel, “este episodio sucede en un contexto en el cual en el país contamos con una muy buena regulación que es bastante restrictiva con los drones más grandes. Estos aparatos suelen investir una mayor responsabilidad en su uso”, agregó.
Según la fotografía del artefacto que tomaron los testigos, que ahora circula por las redes sociales, Pérez Esquivel cree que “se trató de un modelo bastante grande, que posiblemente alcance los diez kilos, dependiendo del material del que esté armado, porque por la posición en la que tenía las baterías lo hace parecer casero”. Además, Pérez Esquivel, sociólogo y especialista en drones, expresó que “posiblemente algo dañó una de las hélices, que son muy débiles y por esto se cayó sobre las mujeres”, estimó.
Pérez Esquivel destacó que “en Argentina se empezó a regular antes de la existencia de conflictos por el uso de esta tecnología”, algo que en países desarrollados “no se logró hacer antes de la masificación del uso”, explicó. La regulación local “es amplia”, abarca dos aspectos del uso de estos aparatos, porque por un lado considera “el cuidado de la privacidad y los datos personales y por otro están las pautas para la aeronavegabilidad que es la que aplicó en este caso puntual de Constitución”, agregó Pérez Esquivel.
El marco legal que regula la operación de drones fue modificado por la resolución 527 de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), publicada en el Boletín Oficial el 16 de julio pasado. Uno de los artículos de esa normativa establece prohibiciones que podrían haber evitado el accidente: “Los vehículos aéreos piloteados a distancia o sistemas de vehículos aéreos piloteados a distancia no podrán operar sobre zonas densamente pobladas o aglomeración de personas”.
Tampoco escapa a la normativa el caso del usuario del dron, quien según la regulación tendrá “la responsabilidad por los daños y perjuicios que puedan provocar a terceros durante sus operaciones”.
En la regulación se establece la necesidad de diferenciar claramente a los drones utilizados como elementos de recreación de aquellos que son usados para filmaciones. En ese último caso, los operadores deberán tener un seguro contra terceros y serán responsables de cualquier problema causado por esos aparatos.
Pérez Esquivel agregó que “ahora empieza una etapa de implementación que es más complicada porque el uso de los drones se multiplica y no siempre se puede identificar a la persona que está tripulando. El caso del joven que está detenido puede estar generando un caso ejemplar para los usuarios de nuestro país, para que dimensionen la responsabilidad que implica monitorear estos artefactos”, reflexionó.
Si bien nunca había caído un dron sobre alguien, éste no es el primer caso en el que su uso genera problemas. Según el entrevistado “hubo un caso en Aeroparque en el que tuvieron que suspender vuelos porque el gobierno porteño estaba haciendo uso de dos en esa zona para realizar un video promocional”, y lo mismo sucedió con el “uso de los aparatos sobre manifestaciones, algo que ahora está prohibido para la policía”.
“Hay buena regulación. Si respetara en parte la normativa vigente, el usuario de este dron debería tener certificado al aparato, así como un seguro contra terceros y registro para enfrentar los cargos”, concluyó el licenciado.
Informe: María Fernanda Rezzano.